Tras el empate de Brasil ante Marruecos en su debut mundialista, Dunga evalúa el desempeño de la selección brasileña de forma exigente. Según sus declaraciones, a la “Canarinha” le falta mayor definición en los momentos clave del partido, lo que limita su capacidad para convertir las jugadas en ocasiones claras. Dunga también sostiene que Brasil no genera con la suficiente frecuencia situaciones de gol y le urge “ser más killer”, es decir, ser más contundente frente al arco rival. Aunque reconoce las falencias mostradas en este primer encuentro, el ex futbolista y campeón del mundo expresa confianza en que el equipo puede mejorar en el segundo partido. Su planteamiento apunta a que el rendimiento puede evolucionar, especialmente si Brasil aumenta el volumen de oportunidades y mejora su eficacia en el tramo final de las jugadas. En conjunto, los reportes coinciden en que la crítica de Dunga se centra en la falta de contundencia y de claridad ofensiva, sin desconocer la posibilidad de un crecimiento inmediato tras el estreno del torneo.