El entrenador de Canadá, Jesse Marsch, plantea una estrategia centrada en controlar el balón de forma más segura de cara al partido de octavos de final contra Marruecos. En sus declaraciones, explica que el enfoque busca asegurar oportunidades para clasificar y menciona cambios en la alineación para el encuentro, ajustando su plan de juego para enfrentar al rival.
Tras el juego previo en el que Canadá pierde 3-0 ante Marruecos, Marsch sostiene que su equipo fue superior en el desarrollo del partido. Reconoce, sin embargo, que no tuvo la contundencia necesaria para convertir en resultados, y se refiere al esfuerzo de los jugadores como un aspecto positivo del desempeño. También valora el apoyo de la afición y señala que el público debe sentirse orgulloso del equipo.
En conjunto, las fuentes presentan a Marsch como un técnico que combina lectura táctica y evaluación del rendimiento: mantiene que Canadá compite mejor de lo que refleja el marcador, y de cara al choque define ajustes concretos en la forma de jugar para mejorar sus opciones ante Marruecos.